viernes, 19 de febrero de 2010

Morirse en Cuba

Perdonen lo fúnebre del post, pero el otro día comentaba con una amiga sobre los tanatorios, tristes lugares donde acabar este cuento, dijo ella con toda la razón del mundo. Está claro que la muerte es triste, pero aún peor, es que sea indigna.

Cerrando los ojos evoqué la funeraria de Santiago de Cuba, es la que aparece en la foto. Si, queridos lectores, digo LA funeraria, porque es la única funeraria de una ciudad de casi medio millón de habitantes. Tiene 2 pisos, pero en el segundo sólo hay 2 salas, el resto están en el primero y en el sótano. Son salas sin ninguna privacidad, donde se mezclan los llantos e incluso gritos de los dolientes.

He tenido la desgracia de pasar un día y una noche entera en ese edificio cuando murió mi abuelo. La familia al estar desperdigada por todo el territorio nacional, tuvo que venir a Santiago y nosotros los esperamos para el entierro. Sinceramente, lo que se pasa allí no se lo deseo a nadie.

La funeraria como todos los lugares, es también estatal, por lo que las flores y el servicio depende de organismos del gobierno. Así que las flores son las que hay y las coronas se hacen todas iguales y a todas se les pone una especie de banda de papel con la dedicatoria practicamente ilegible por la mala tinta con que las escriben. Siempre queda la posibilidad de encontrar algunas flores y coronas de algún vendedor ilegal, que posiblemente las haya robado incluso del mismísimo cementerio.

Perder un familiar ya es un hecho terrible, pero el estar en la funeraria, es horrible. En la noche, pasan todo tipo de personajes a la sala donde estás, lo mismo vagabundos que curiosos de toda índole que van haciéndose pasar por conocidos sólo para tomarse el café que brindan. El personal que allí trabaja, hace lo que puede, que no es mucho, aunque conocí una mujer que repartía café a los dolientes con tazas compradas con su dinero, porque le daba vergüenza hacerlo en las sucias y desbaratadas tazas que allí se encontraban.

Luego, ni hablar de los ataúdes o los carros fúnebres. Sólo recordar que el cristal del ataúd de mi abuelito se cayó cuando lo movieron dan ganas de llorar. Eso sí agradezco infinitamente que esa noche que pasé no se hubiera ido la corriente como me contaron que sucedió el día antes. Dicen que la gente gritaba de susto y de pena.

Soy consciente de que muchas veces en los periódicos de han escrito quejas y más quejas, peticiones para mejorar esa funeraria y construir otra, pero nada. En Cuba tanto la vida como la muerte siguen careciendo de importancia o dignidad, al menos para el gobierno.

14 comentarios:

asereCubano dijo...

Si la vida en Cuba es tratada con el mayor de los desprecios, solo basta citar a los presos políticos cubanos, que dejar entonces para la muerte, Morgana.
saludos.

Morgana dijo...

Pos eso, nada...un café.

Al� Reyes dijo...

La muerte está tan ligada a la vida como cierta esfera china
La muerte no puede ser diferente en un lugar que ha sido castigado por un totalitarismo cuasimedieval

Dios tenga piedad de los que viven el Cuba, porque a veces pareciera que de los muertos ya tuvo misericordia

la margarita mia dijo...

si alli no hay respeto por nada, ¿porque lo ha de haber con la muerte?, todo lo que hacen es impresentable, saludos.

Martín dijo...

Que triste. En Ecuador hay muertos que no se velan, si la familia no tiene, no tiene no más. Vi en las noticia que una familia recorrió las calles con el ataud en hombros para conseguir el dinero para el alquiler del nicho en el cementerio.

Saludos.

ElSrM dijo...

Útil para que los que no hemos vivido allí nos hagamos una idea.

Aquí, en la ciudad de Barcelona, para un millón y medio aprox. de habitantes, casi cinco millones si contamos la llamada región urbana de Barcelona, yo conozco tres o cuatro tanatorios distintos, aunque creo que hay más. Unos son más modernos o bonitos que otros, pero en general me parecen bastante correctos todos en cuanto a instalaciones.

Café no te sirven. Y me parece que corona de flores tampoco. Ese tipo de cosas las paga la familia. Así como ataúd y cualquier gasto asociado al suceso.

Normalmente lo hacen a través de compañías aseguradoras privadas, a las que se suscriben cuando son más o menos jóvenes. Un ejemplo es la conocida Santa Lucía.

Desde el punto de vista financiero, más les valdría ahorrar, porque el coste del entierro, pagado en cómodas cuotas mensuales a estas compañías aseguradoras, se les multiplica por cuatro o cinco.

Pero la diferencia entre pagar una pequeña cuota de 30, 60 euros p.ej. muchas veces, muchos meses, y ahorrar y acumular unos 10.000 euros, parece que no se la plantean la mayoría de ciudadanos-cliente.

La aseguradora contratada te envía una corona de flores al tanatorio, proporciona un ataúd a escoger de entre algunos modelos; unos opúsculos personalizables para repartir entre los asistentes; placa personalizable, de distintos materiales y estilos, para colocar en el nicho; dos vehículos, uno para transportar el ataúd desde el tanatorio al cementerio y otro para transportar a la familia (4 plazas). Tramitan además toda la documentación necesaria con el Estado.

El servicio está bien, pero, lo dicho: lo has pagado por cuadruplicado como mínimo.

El Ayuntamiento facilita a un funcionario municipal o a un sacerdote para que pronuncie unas palabras en el tanatorio.

Recuerdo que una vez me enfadé con un conductor de una de estas aseguradoras porque el señor, al que por lo visto su empresa le exigía hacer unos horarios imposibles, se comportaba con impaciencia, repercutiéndonos de manera negativa a los que viajábamos como pasajeros en un momento triste.

Nada es perfecto. Aunque la dignidad está bastante a salvo.

Lo de las tazas de café sucias es surrealista. Y la anécdota de la funcionaria comprometida es muy esperanzadora. Siempre hay personas que mejoran —o que lo empeoran, al contrario— las cosas en las que participan.

Saludos,

Ruta Veintyseis dijo...

Para el que escribio sobre el ecuador, si no velan sus muertos es porque no les intereza, en cuba son velados en sus casas cuando no hay funeraria, eso no quiere decir que una funeraria que si existia antes de los castros coger el poder este hoy en ruinas, que no le den mantenimiento,y que en ves de ir hacia delante, y fabricar mas funerarias, vayamos hacia atras, y se pierdan las que existian antes de tu adorada revolucion

Fernán González dijo...

Hola Morgana, aquí de regreso de vacaciones.

Es una historia deprimente. Seguramente si las funerarias fueran privadas habría un trato más digno con los familiares de los muertos. Sobre el tema, debo decir que aquí en Gran Bretaña un funeral no es nada barato.

Saludos

Morgana dijo...

Alí, es duro lo que dices, pero en muchos muchos casos es verdad, desgraciadamente.

Morgana dijo...

Margarita, pues claro, pero alguien pudiera pensar que luego de una vida llena de sacrificios se pudiera aspirar a una muerte decente. Pero no.

Muchos besos y nos vemos!

Pdta: ¿como te llevan las lluvias que dicen que hay por allá?

Morgana dijo...

Martín, es muy triste lo que me cuentas, es la realidad de los países del tercer mundo. Lo que pasa es que se supone que llevamos 50 años construyendo un sociedad mejor en cuba y nos falta un tantico así para llegar a lo que cuentas.

De los nichos del cementerio mejor ni te cuento porque eso ya sería de horror y misterio. Allá son fosas medio comunes, medio separadas, en fin...

Saludos y gracias por pasarte!!

Morgana dijo...

Martín, es muy triste lo que me cuentas, es la realidad de los países del tercer mundo. Lo que pasa es que se supone que llevamos 50 años construyendo un sociedad mejor en cuba y nos falta un tantico así para llegar a lo que cuentas.

De los nichos del cementerio mejor ni te cuento porque eso ya sería de horror y misterio. Allá son fosas medio comunes, medio separadas, en fin...

Saludos y gracias por pasarte!!

Morgana dijo...

Buenos días SrM,

Muy interesante lo que me cuentas y bueno saber como funciona aunque nadie tenga pensado morirse, saber como va la cosa es bueno.

Lo del del café en Cuba lo paga la familia y las flores también. La diferencia es que se la tienes que comprar al estado. Pero igual todo se paga, aunque no taaann caro.

Lo de nichos, como le decía a Martin, es para otro post y otro día, que sólo me acuerdo y me da repeluz. Muy poca gente tiene un nicho para descansar de por muerte, es muy raro y promiscuo todo...horror y misterio vaya.

Lo que me cuentas del conductor, que falta de sensibilidad, al final su problema es con la empresa no con los dolientes...

Aquí es bastante caro todo, eso sí. La vida y la muerte casi por igual...

Muchas gracias por tu comentario y por la visita:-)!

Morgana dijo...

Ruta Veintyseis buenos días!! Eso que dices es cierto pero bueno, lleva suave a Martin, sólo contó como eran sus entierros.

Pero el caso es que todo se queda en ruinas y es doloroso verlo, todo se banaliza a límites más allá de lo razonable. Cuando voy la mitad del tiempo estoy pensando: Que pena! y la otra mitad: Que rabia!!!

Saludos y gracias por la visita!